lunes, 25 de mayo de 2009

INTELIGENCIA ARTIFICIAL (Steven Spielberg )

INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Hecha en un género de la ciencia ficción creada en el año 2001. Primero, en el que se narra la convivencia del niño androide David con su familia adoptiva, hasta que su madre decide abandonarlo en un bosque; segundo, en el cual se suceden el encuentro con el androide de placer Gigoló Joe, su captura para ser exterminado en la Feria de Carne, la huida de este monstruoso circo y la búsqueda del Hada Azul en ese paraíso del neón que es Rouge City, una especie de Las Vegas elevada a la enésima potencia; y, tercero, el viaje hacia “el fin del mundo”, un Manhattan sumergido en el océano y finalmente congelado en el hielo, donde David recibe respuesta a su invencible deseo de ser “un niño de verdad”. Se corresponden con muy notorios cambios de estilo: elegantísima, luminosa y depurada la primera parte.

David (Haley Joel Osment) es un niño-robot ideado por el profesor Hobby (William Hurt) adoptado por la pareja Henry (Sam Robards) y Monica (Frances O’Connor), cuyo hijo se encuentra con la esperanza de que supere su enfermedad. Cuando éste finalmente se recupere, David es abandonado en un bosque junto a Teddy, su oso de peluche. Pronto se topará con Gigoló Joe (Jude Law), un robot con el que entablará amistad y con el que evitará ser exterminado en la “Feria de la carne” al mismo tiempo que buscan un encuentro con el hada azul para convertirse en humano.

El primer acto de "Inteligencia Artificial (A. I.: Artificial Intelligence) muestra al robot-niño tomando conciencia de su propia identidad e interactuando con sus "padres adoptivos" y con las diferentes circunstancias que van desarrollando su
existencia en su nuevo hogar.

Aquí, el manejo de las situaciones y personajes, a veces demasiado iterativas, reflejan la validez de la sintaxis emocional de Spielberg, alcanzando su punto más álgido con la conmovedora escena (el abandono en el bosque) que provoca un punto de giro en el que además de presentarnos a unos nuevos personajes (como un Jude Law en un papel divertido pero de escaso desarrollo)

El último acto resulta demasiado excesivo en sus ínfabulas filosóficas y artísticas, aunque su naturaleza de cuento de hadas (es obvia la referencia a Carlo Collodi y "Pinocho", ) redime un poco estas desproporciones alabadas por gente proclive a asociar de antemano nombres con calidades.

No puede dudarse de que la presencia del androide-niño David, abrumadora a lo largo de casi todo el filme, concede unidad a una presidida por la búsqueda del sentido (el deseo de convertirse en un ser humano y recuperar el amor de su madre), pero tampoco podemos pasar de largo el hecho de que algunos aspectos de la historia —pienso en particular en las escasas apariciones del creador de David, el profesor Hobby, a quien encarna ese siempre interesante actor que es William Hurt, aquíen una de esas creaciones tan suyas, entre la vulnerabilidad. Resultan incompletos, como si el director no se hubiera atrevido a explotar a fondo sus posibilidades. Esta carencia me parece de singular importancia, ya que la función del profesor Hobby en la trama —no sólo es el padre intelectual de David, pues fue quien ideó el proyecto de un androide programado para amar, sino también un hombre que, en una semejanza invertida respecto a su criatura, intenta el imposible milagro de recuperar al hijo perdido a través de su encarnación en un ser, ofrece unas posibilidades dramáticas que resultan desaprovechadas por la insistencia de Spielberg en abordarlas desde una perspectiva algo limitada. En la escalofriante escena en la que el niño decapita a uno de sus clones, parece apuntar algún signo de la rebelión de la criatura contra su creador, apenas queda apuntada y en su lugar el incidente apenas si trasciende de la categoría, poco satisfactoria, de una revista infantil.

Y creo además que Spielberg marca un interesante camino al proponer para la evolución futura de la ciencia ficción un tratamiento de los sentimientos que, sin prescindir del recurso a la imaginación visual, los efectos especiales, los integra junto con aquellos en una unidad de sentido. Todos los recursos del espectáculo al servicio de emociones legítimas y sinceras, nada más y nada menos.


NOMBRE: DANIEL SANCHEZ CHAVEZ
AUTOR:Steven Spielberg

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